Una nueva prueba más de la dependencia de los jueces con respecto al poder político.

 

08/09/16

La Jueza de lo Contencioso nº 6 de Bilbao, Ana María Martínez Navas, ha vuelto a sucumbir ante la prepotente presión del poder político, y lo peor es que lo está tomando por costumbre.

 En la Justicia, como ocurre con los destinos en la Ertzaintza, hay muchos jueces que no tienen plaza o que no están en ella, y cuando eso ocurre los funcionarios/as dependen de las decisiones arbitrarias del poder político porque si sentencian en su contra puede ocurrir que alguien tenga que ir a impartir justicia al otro lado del país. Al igual que aquí, si no tragas con los caprichos del Departamento y sus esbirros corres el riesgo de peder la comisión (aunque en este caso también es culpa de quien trapichea con ellas).

El primer caso claro en el que esta jueza sucumbe es el de la imposición de la cadencia B8, pues después de haber estimado la indemnización por cambio de turno a muchos funcionarios/as, hace caso al Departamento y deja indefensos a los ertzainas sin utilizar ningún nuevo argumento. El segundo caso claro fue el del pago de las gratificaciones a todo el personal que prestó servicios en el Mundial de Baloncesto de Bilbao, pues tras unas primeras sentencias estimatorias, por algún motivo que solo ella y el Departamento pueden conocer, cambia de opinión y pasa a dar la razón a éste con los mismos argumentos con los que antes daba la razón a los/as ertzainas.

Acaba de sucumbir de nuevo, ahora con los permisos por cambio de destino, que son de 2, 5 o 10 días según los casos. Lo dio a quien lo pidió en el anterior despliegue, lo repitió con motivo de unas comisiones de servicio y ahora se pliega a los deseos del Departamento, sentenciando claramente en contra de lo recogido en la Ley, en este caso, en el Reglamento de Provisión de Puestos de Trabajo.

Pocas veces en la historia se ha visto tan clara la falta de independencia judicial. Lamentable, porque si la Justicia no cumple con su misión la calle puede ser "gobernada" por la desesperación y el haztargo.

JUSTICIA LIBRE DE PRESIONES POLÍTICAS

 

                                                                                                                                                                        Arriba